Alphonse Mucha me ha vuelto a inspirar. Como sabeis adoro a este ilustrador checo enamorado de París. Este trabajo es pequeño comparado con los grandes baules y muebles que suelo manejar, y de vez en cuando relaja muchísimo cambiar de tarea.
La caja original, de caramelos, se debe fosfatar para que agarre la pintura después en el metal. Utilizo un fosfatante de venta en tiendas de manualidades. A continuación le dí una base beis a todo, pinté la parte de abajo en marrón tostado (no se aprecia en la foto) y reproduje el dibujo a mano alzada en la parte superior. Espero que os guste y gracias de verdad por todos vuestros comentarios y emails. Me dan muchísima alegría.






Muy bonito, que final más chulo para una lata que probablemente acabaría en la basura. a mi también me gusta Mucha. Un saludo, Mamen.
ResponderSuprimirQué maravilla Bego!! me encantan tus transformaciones ya sean en pequeño o gran formato.
ResponderSuprimirBesos.
Me gusta el resultado , nadie diría que es una caja de caramelos del DIA, desde que era pequeña las cajas de lata me encnatan.Besos.ANA
ResponderSuprimirjolín, qué gozada, no parece la misma, de verdad, única para convertir cosas sencillas en toda una cucada!!
ResponderSuprimirUn besote!!
Bego, te ha quedado espectacular.
ResponderSuprimirBesos.
Me encanta la idea, y te ha quedado monisima!
ResponderSuprimirbesos
http://durabilite.blogspot.com/
que chula te ha quedado! con que materiales has pintado el dibujo??
ResponderSuprimir¡Hola Bego!
ResponderSuprimirMe encanta tu blog, me encanta lo que haces. Es un trabajo apasionante. Yo he hecho alguna cosita, pero desde luego no soy ninguna experta. Tienes trabajos muy bonitos. Te felicito.
Saludos desde Tenerife.
K bonita te ha quedado la caja, me encanta Mucha!!!!
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